Loading...

LA VENTAJA DEL GANADOR

Robert T. Kiyosaki  

0


Fragmento



Índice

Portadilla

Índice

Dedicatoria

Mensaje de Robert. No es agradable

Introducción. ¿Cómo atrapas a un mono?

Capítulo Uno. La ventaja del ganador #1: Conocimiento

Capítulo Dos. La ventaja del ganador #2: Impuestos

Capítulo Tres. La ventaja del ganador #3: Deuda

Capítulo Cuatro. La ventaja del ganador #4: Riesgo

Capítulo Cinco. La ventaja del ganador #5: Compensación

Conclusión. En defensa del capitalismo

Roi. Retorno o reembolso extremo sobre inversión

Epílogo. “Detestaba la escuela, pero me encanta aprender”

Los tiempos están cambiando

Sección Especial. Los cinco niveles de los inversionistas

Sección Extra. Preguntas más frecuentes

Recibe antes que nadie historias como ésta

Mi misión… y tu misión

Una última reflexión sobre la educación

Acerca del autor

Notas

Créditos

Grupo Santillana

Este libro está dedicado a quienes dan un paso
al frente y se convierten en parte de la solución.

Mensaje de Robert
No es agradable

Antes de compartir contigo nuestro éxito financiero, reflexioné mucho. Los tiempos son difíciles y sé que hay millones de personas que perdieron sus empleos, hogares y negocios. También sé que, en la mayoría de las situaciones, no resulta muy cortés tocar el tema del éxito financiero. El alardeo nunca es agradable, en especial cuando se trata de dinero.

No obstante, decidí escribir acerca de inversiones en la vida real porque quiero que comprendas cómo obtuvimos nosotros nuestra educación financiera, cómo la aprovechamos y por qué considero que en esta economía en declive, la ventaja del ganador es una ventaja extrema. No escribo para alardear, lo hago para motivar a la gente a que aprenda, estudie, practique y, posiblemente, adquiera otra visión del mundo. Es el año 2011 y hay mucho dinero por ahí volando. Hay billones de dólares en busca de hogar debido a que los gobiernos no dejan de imprimir enormes cantidades de dinero falso, también conocido como divisa fiat o dinero por decreto. Los gobiernos no quieren que el mundo caiga en una depresión y, por eso, imprimen dinero de juguete. Ésa es la razón por la que los precios del oro y la plata suben, en tanto que los ahorradores continúan perdiendo.

El problema radica en que el dinero de juguete sólo está en manos de un reducido grupo de personas. Es por ello que los ricos se hacen más ricos y las clases media y baja, cada vez son más pobres; asimismo, la economía empeora y las dificultades van en aumento.

De acuerdo con el Buró de Censo de los Estados Unidos, en septiembre de 2010 la pobreza en nuestro país aumentó a casi 15 por ciento de la población. Eso significa que cuatro millones de personas dejaron de pertenecer a la clase media y se convirtieron en gente pobre, tal y como Donald Trump y yo predijimos en nuestro libro Queremos que seas rico. Se trata de un problema serio porque nuestra economía está muy enferma.

Bajo el riesgo de sonar petulante, decidí escribir un libro acerca de las inversiones en la vida real porque creo que tampoco es honesto saber algo y no compartirlo, algo que llamo avaricia. También escribo porque creo que, si deseamos que la economía mundial se recupere de verdad, necesitamos una genuina educación financiera. Y a fin de cuentas, escribo este libro porque creo que es mejor enseñarle a la gente a pescar, en lugar de regalarle pescado.

Image

Robert T. Kiyosaki

Mi padre rico dijo:
“Escoge a tus maestros con cuidado.”

INTRODUCCIÓN



 ¿Cómo atrapas
a un mono?

Durante miles de años los nativos de África y Asia han utilizado la siguiente técnica para atrapar monos: el cazador busca un árbol que tenga un agujero en el tronco y coloca frutas o nueces en el interior. El mono se acerca, mete el puño en el hueco y recoge el alimento. Como el puño está aferrado a la carnada, el mono no puede sacarlo del tronco y, por lo tanto, se queda atrapado. En lugar de soltar la fruta o las nueces, se retuerce, jala y tira, negándose a soltar su comida. El nativo regresa y mata o captura al mono con toda calma.

Los humanos somos similares a los monos, sólo que, en lugar de aferrarnos a fruta y nueces, lo hacemos a un empleo seguro, a bienes materiales y dinero. Al igual que los monos atrapados, cuando la gente no cuenta con educación financiera, se reduce a recibir su salario y pasa el resto de su vida esclavizada a un patrón o pagándole impuestos al gobierno.

Cuando comenzó la crisis financiera global en 2007, muchas personas se aferraron todavía más a sus empleos con la esperanza de no ser despedidas en los recortes. Otros millones se afianzaron con fuerza a sus hogares, aunque sabían bien que no podían pagar la hipoteca. La mayoría dejó de gastar y empezó a ahorrar más a pesar de que el gobierno federal estaba imprimiendo billones de dólares, destruyendo así el poder adquisitivo y el ahorro. Los trabajadores aportaron mucho más dinero a sus planes de retiro sin tomar en cuenta que la bolsa de valores acababa de colapsar, arrastrando con ella sus ganancias previas. Asimismo, las inscripciones en las escuelas entraron en auge porque mucha gente regresó a estudiar y olvidó que el desempleo se había disparado.

LA MAYORÍA DE LA GENTE NO SABE QUÉ HACER

Cuando llegó 2010 la gente estaba consciente de que había una crisis financiera global. Por desgracia nadie sabía qué hacer al respecto. En lugar de relajarse y soltar lo que tenían, muchas personas se aferraron más, rezaron para que la crisis terminara y para que sus líderes políticos resolvieran el problema y regresaran los días felices.

Por otra parte, hubo quienes sabían que tendrían que realizar cambios. El problema fue que, como carecían de una sólida educación financiera, no supieron con exactitud qué era lo que tenían que modificar.

UNA DÉCADA DE CRISIS

La década que va de 2010 a 2020, será la más volátil en la historia y la que más modificará al mundo.

Por desgracia, quienes se aferren a las reliquias del pasado (como un empleo seguro, ahorros, una casa y los planes de retiro), serán los más afectados por la tormenta financiera que se avecina. Esta afirmación la puedo hacer con mucha certeza por las siguientes razones:

1. Es el fin de la Era Industrial.

La Era Industrial comenzó en 1500 y terminó en el año 2000, aproximadamente.

En 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos era la nación más poderosa del mundo, el más grande de todos los imperios que aún subsistían de la Era Industrial.

En la Era Industrial los países que poseían tecnología industrial, fábricas, escuelas grandes y armas, eran los que gobernaban el mundo.

En la Era Industrial, las empresas de los ramos automotriz, aéreo, de medios (radio y televisión) y de fabricación de armas dominaron el mundo de los negocios.

En la Era Industrial un trabajador podía conseguir un empleo muy bien pagado que durara toda la vida, así como protección sindical y una pensión de retiro vitalicia.

La educación financiera no era importante en la Era Industrial.

En 1989 nació la World Wide Web (Banda Ancha Mundial). Con eso terminó la Era Industrial y dio comienzo la Era de la Información.

En la próxima década, la tecnología remplazará más empleos y las fábricas serán desmanteladas, transportadas y reconstruidas en países con salarios más bajos. La noción de un empleo bien pagado de por vida y una pensión vitalicia, se tornará obsoleta.

Estados Unidos es hoy en día la nación más endeudada de la historia y se ha convertido en un país que ya no puede costear programas como Seguridad Social y Medicare.

En la Era de la Información las pensiones vitalicias y los empleos seguros no están garantizados y, por lo tanto, la educación financiera resulta esencial.

Por desgracia, así como el mono con el puño atrapado en el tronco, millones de trabajadores se aferran a ideas de la Era Industrial como recibir una educación formal, buscar un empleo seguro, salarios constantes, prestaciones médicas, retiro temprano y ayuda permanente del gobierno.

En este libro aprenderás cuál es el tipo de educación que te puede preparar mejor para la Era de la Información.

2. Las reglas del dinero cambiaron en 1971.

En 1971 el presidente Nixon sacó al dólar estadounidense del patrón oro y en ese momento cambiaron las reglas del dinero.

En 1971 el dólar estadounidense dejó de ser dinero y se convirtió en un instrumento de deuda. A partir de ese año los ahorradores se convirtieron en perdedores.

De 1971 a la fecha, el dólar estadounidense ha perdido 95 por ciento de su poder adquisitivo, pero no requerirá otros cuarenta años para perder el cinco por ciento restante.

De manera trágica, así como el mono permanece con el puño cerrado en el hueco del árbol, millones de personas continúan aferradas a los ahorros que tienen en el banco.

En este libro descubrirás por qué ahorrar dinero es una tontería y conocerás las otras opciones que existen.

Los bancos pueden imprimir dinero, y tú… ¿por qué no? Con este libro aprenderás a hacerlo, pero requerirás de educación financiera.

3. A partir de 1971 se incrementó el tamaño de los rescates financieros.

Para el año 2010 la mayoría de la gente ya estaba consciente del desastre subprime y del gasto de billones de dólares en el que se incurrió para llevar a cabo los rescates bancarios en todo el mundo.

En la actualidad muchas personas están enojadas porque los gobiernos rescataron a los adinerados dueños de los bancos y luego les pasaron la factura a los contribuyentes.

Por desgracia muy pocas personas saben que los rescates se han llevado a cabo durante años y que sus dimensiones sólo se han incrementado desde 1971. En la década de los ochenta el costo de los rescates bancarios rondaba los millones de dólares, pero para los noventa, se hablaba de miles de millones. A partir de 2007 los rescates se hicieron internacionales y, ahora, se miden en billones de dólares.

Por desgracia, debido a la falta de educación financiera, mucha gente cree que la deuda es algo malo. De la misma manera que lo hace el mono, esas personas se aferran a su dinero y hacen todo lo posible para no tener deudas.

La mayoría de la gente que carece de educación financiera cree que la deuda es algo negativo. De hecho lo es, pero sólo si no sabes cómo aprovecharla para volverte más próspero.

En este libro descubrirás cómo los banqueros y la gente que posee educación financiera, se vuelven más ricos porque aprovechan la deuda.

4. La inflación va en aumento.

El 4 de enero de 2000, una onza de oro costaba 282 dólares.

Diez años después, el 30 de diciembre de 2010, esa misma onza de oro costaba 1 405.

En comparación con el oro, el dólar estadounidense ha perdido 398 por ciento de su valor en la última década.

El 4 de enero de 2000, el barril de petróleo costaba 25 dólares. Para el 31 de diciembre de 2010, había llegado a 91 dólares.

El precio del petróleo se incrementó 264 por ciento en diez años. A pesar de eso, el gobierno continúa asegurando que no hay inflación.

Cualquier persona inteligente se preguntaría:

• ¿Cuánto va a costar la onza de oro a finales de la próxima década?, ¿para el 31 de diciembre de 2020?

• ¿Cuánto costará un litro de gasolina en 2020?

• ¿Cuánto costarán los alimentos en los próximos diez años?

La mayoría de los monos no se hace este tipo de preguntas. En lugar de eso vuelven a la escuela, trabajan más duro, pagan más impuestos, pagan precios más altos, se esfuerzan por vivir debajo de sus posibilidades y… ahorran, ahorran, ahorran.

Como podrás darte cuenta, debiste invertir en oro en el año 2000, cuando la onza sólo costaba 273 dólares. Con este libro aprenderás a invertir antes de que el estruendoso ganado entre corriendo al mercado.

También aprenderás a predecir el futuro y a reducir el riesgo de resultar afectado por los cambios que se avecinan.

5. Veo más gente pobre.

En la próxima década, entre los años 2010 y 2020, se incrementará la brecha entre tener y no tener. Mucha gente que hoy pertenece a la clase media se volverá pobre en los próximos diez años. En otras palabras, habrá más pobres en naciones ricas del primer mundo como Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Japón.

Cuando los gobiernos tomaron la decisión de rescatar a los propietarios de los bancos, eligieron proteger a los ricos a costa de los pobres y de la clase media. En la próxima década los ricos acumularán más dinero y los pobres y la clase media perderán poder adquisitivo debido a los impuestos y la inflación.

A continuación se presentan sucesos que harán que la próxima década sea más difícil para quienes tienen una educación financiera limitada:

• Los baby-boomers se jubilarán. Tan sólo en Estados Unidos, hay 78 millones de baby-boomers. Se estima que 52 por ciento de ellos no tiene suficientes ahorros para el retiro ni inversiones para sobrevivir. Seguridad Social y Medicare están en bancarrota; así que, para financiar estos programas se requerirá que las generaciones nacidas después de 1964 paguen más impuestos.

• Se perderá una cantidad mayor de empleos. Los gobiernos nacionales, estatales, locales y de las ciudades, no tienen suficientes fondos. Muchos de ellos están técnicamente en bancarrota.

• De 2007 a 2010 la mayoría de los empleos perdidos formaban parte del sector privado, corporaciones de gran tamaño y negocios pequeños.

• Los próximos empleos que se perderán serán los del sector público. Millones de empleos en el gobierno se perderán en la siguiente década.

Lo anterior significa que se pagarán impuestos más altos, habrá menos servicios y, por supuesto, más desempleo.

Por ejemplo, Camden, Nueva Jersey, la segunda ciudad más peligrosa de los Estados Unidos, recortó su fuerza policiaca 50 por ciento en enero de 2011. La ciudad también redujo el número de bomberos y trabajadores del gobierno.

¿Quién deseará vivir en Camden si se incrementan el crimen y las pérdidas por incendios? ¿Qué impacto tiene la pérdida de servicios gubernamentales en el valor de los bienes inmuebles?

A pesar del creciente desempleo y de la pérdida de trabajos que solían representar seguridad, la gente se sigue comportando como los monos que se aferran a su fruta y nueces, y regresa a estudiar con el objetivo de entrenarse para conseguir un nuevo empleo, un mejor salario, prestaciones y un buen plan pensionario.

Este libro te ofrece algunas nuevas ideas sobre el tipo de educación que te preparará mejor para enfrentar el futuro.

Estados Unidos tenía una deuda de 14 billones de dólares en 2010. Según datos del Centro Nacional de Análisis Político (National Center for Policy Analysis), al añadir a esa cuenta las deudas generadas por Seguridad Social y Medicare, Estados Unidos debe en realidad 107 billones. Lo anterior significa que el país está en bancarrota.

Estados Unidos tiene básicamente tres opciones:

1. Dejar de pagar las deudas, es decir, declararnos en bancarrota. Esta opción afectaría a la economía mundial.

2. Recortar el gasto, subir los impuestos y pagar las deudas. Esta opción afectaría a la economía mundial.

3. Imprimir más dinero, matar al dólar y pagar las deudas con dinero falsificado. Esta opción afectaría a la economía mundial.

Al igual que el mono con el puño atorado en el tronco, la persona común y corriente no tiene idea de lo que sucede con el dólar estadounidense ni con la economía mundial. Lo único que le interesa es generar suficiente dinero para comer y tener un techo.

Como el mono que se aferra a lo que tiene, el ciudadano promedio en verdad cree que el dinero que posee es legítimo. El elector común y corriente tiene la idea de que los políticos a los que elige pueden resolver la crisis financiera mundial. Sin embargo, muy poca gente se da cuenta de que este problema sobrepasa a cualquier líder y a cualquier país.

En este libro descubrirás que las reglas del dinero han cambiado en la Era de la Información y aprenderás a adaptarte a los nuevos lineamientos globales.

En 1972, el presidente Nixon le abrió la puerta a China. Actualmente China está dejando de ser un país de pobreza extrema y está en franca carrera para convertirse en la próxima superpotencia.

El crecimiento económico de este país continuará durante toda la década siguiente. Sin embargo, China también se tornará una nación inestable debido a la inflación contra la que lucha, a su intención de ubicarse en la pelea por el poder político mundial, y a la presión que ejerce para que se cree una reserva internacional de divisas ajena al dólar estadounidense. Además, su crecimiento económico provocará problemas internos debido a que la brecha que divide a los pobres de los ricos continúa en aumento. La inestabilidad de China dará origen a olas financieras, así como a auges y descalabros económicos que tendrán un impacto en todo el mundo.

Como la mayoría de los monos, la persona típica puede ver los árboles pero no el bosque. Es posible, sin embargo, que la situación de los estadounidenses sea aún peor porque, a pesar de que viven en una pecera a la que todo el mundo observa, ellos no son capaces de mirar más allá de su entorno de cristal.

Con este libro aprenderás a pensar, actuar y a hacer negocios de manera global. En este momento existe una oportunidad de dimensiones mundiales, pero definitivamente no es para quienes sólo piensan en el árbol al que están atados.

LA DÉCADA MÁS EMOCIONANTE DE LA HISTORIA

Los siguientes nueve años, es decir, la década de 2010 a 2020, será la más emocionante de la historia porque marcará el fin del imperio norteamericano. Se descubrirá que el dólar estadounidense es un fraude y surgirá una nueva economía mundial. El mundo sin fronteras que subsistirá gracias a tecnologías de bajo costo, también alentará al genio de la gente y pondrá al descubierto la desproporcionada ignorancia que regía la antigua economía mundial.

Estos diez años serán los mejores para personas con educación financiera, preparadas, flexibles y adaptables.

Pero para quienes esperan que los buenos tiempos del pasado regresen, esta década será la peor de su vida.

ATRAPADO EN LA ESCUELA

La clave para enfrentar al nuevo mundo es la educación. El problema, sin embargo, es que el sistema escolar actual está sumergido en las arenas movedizas de la Era Industrial.

En la Era de la Información lo más importante que puede tener una persona es su educación y un aprendizaje permanente durante toda la vida. Por desgracia, el solo hecho de asistir a la escuela no te preparará en el aspecto financiero para la rápida manera en que el mundo se está expandiendo y evolucionando. Dicho llanamente, los cambios en las escuelas son demasiado lentos en comparación con las vertiginosas transformaciones del mundo.

En la Era Industrial sólo se necesitaban dos tipos de educación para lograr el éxito:

• Educación académica: la capacidad de leer, escribir y resolver problemas matemáticos sencillos.

• Educación profesional: la educación para ganar dinero y ser un integrante productivo de la sociedad. Por ejemplo, los médicos asisten a las escuelas de Medicina; los abogados, a las de Derecho; los pilotos, a las de vuelo; los chefs a las de gastronomía, etcétera.

En la Era de la Información necesitamos los siguientes tres tipos de educación:

• Académica

• Profesional

• Financiera

Entonces surge la siguiente pregunta: ¿Por qué las escuelas no ofrecen ningún tipo de educación financiera?

La respuesta es: porque los humanos prefieren usar las escuelas para atrapar y entrenar a sus monos.

Si una persona cuenta con educación financiera sólida, no tendrá que aferrarse con tanta fuerza a un trabajo seguro, al cheque de nómina y a la pensión. Si esa misma persona conoce las leyes fiscales, no pagará impuestos innecesarios. Si entiende el sistema bancario, no ahorrará dinero en sus instituciones. En lugar de pensar que su casa es un activo, sabrá que, en realidad, es un pasivo. Si entiende la inflación, no tratará de vivir por debajo de sus posibilidades. En lugar de tratar de salir de deudas, aprenderá a usarlas para generar riqueza. Asimismo, sus deseos de tener un retiro cómodo no la orillarán a entregarle sin pensar su dinero a los corredores de Wall Street, asesores financieros ni agentes de bienes raíces.

Lo más importante es que esa persona también se cuestione por qué va a la escuela, quiénes son sus maestros y adónde la conducirá la educación que está recibiendo.

LA EDUCACIÓN ES UN PROCESO

En 1973 regresé a casa después de la Guerra de Vietnam. Todavía me faltaba cumplir un año de mi contrato militar, pero tenía muchos deseos de saber a dónde me llevaría la vida.

En 1973 también tenía veintiséis años, me había graduado de la universidad con dos licencias profesionales: Tercero al mando en buques petroleros que navegaban para la Standard Oil Company y piloto aviador para el Cuerpo de Marina de los Estados Unidos. Sin embargo, a pesar de que ambos empleos eran muy bien remunerados, yo no quería volar ni navegar.

Cuando le pedí consejo a mi padre pobre, él me recomendó que siguiera sus pasos, es decir, que volviera a la escuela, estudiara una maestría, un doctorado y, luego, tratara de conseguir un empleo en el gobierno.

El problema fue que en 1973, mi padre, quien contaba con cincuenta y cuatro años, había sido superintendente de educación en el Estado de Hawai y candidato republicano para vicegobernador, pero en ese momento, se encontraba desempleado.

Papá perdió su empleo porque había renunciado a su cargo de superintendente de educación con el objetivo de contender como republicano contra su jefe, un gobernador demócrata. Cuando el juez Samuel King y mi padre perdieron las elecciones, el gobernador le informó a mi padre que jamás volvería a obtener un empleo en el gobierno como castigo por su deslealtad.

A pesar de que papá tenía muchos estudios, no fue capaz de sobrevivir en el mundo real que existía al margen del sistema educativo. Como sabía que nadie le daría un empleo en el gobierno, tomó sus ahorros para el retiro, compró una franquicia de helados, y luego lo perdió todo cuando el negocio falló.

Mi padre me brindó, de muchas formas, una visión del futuro, aunque no del futuro de su generación, sino de la mía.

Cuando me recomendó que siguiera sus pasos, supe que no debería prestarle atención, así que, después de abandonar la casa paterna, manejé hasta Waikikí, a la oficina de mi padre rico, y le pedí que me asesorara.

LA EDUCACIÓN ES MUY IMPORTANTE

Mis dos padres sentían un profundo respeto por la educación, mas no por el mismo tipo de educación.

Una de mis ventajas de ganador es que conozco la diferencia entre las distintas variantes de educación. A continuación encontrarás tres conceptos muy útiles al respecto:

1. La educación es un proceso.

La gente asiste a una escuela en particular y llega a ser algo. Por ejemplo, yo asistí a la escuela de vuelo y llegué a ser piloto.

Pero el problema con la educación tradicional es que se trata de un proceso con el que sólo se producen empleados y por ello no resulta raro escuchar: “Ve a la escuela para que después puedas conseguir un buen trabajo”.

Los monos no se preguntan por qué se les quedó atorado el puño en el tronco, de la misma forma que nadie se cuestiona por qué tiene que ir a la escuela para convertirse en empleado y conseguir un trabajo.

Una persona inteligente se preguntaría: ¿Y qué pasa si no quiero ser empleado?

2. Existen cuatro opciones en la educación.

Mi padre rico me explicó el diagrama del cuadrante del flujo de dinero o efectivo, y ésa fue su manera de ofrecerme distintas opciones en cuanto a mi educación y respecto a lo quería ser cuando creciera.

Image

La educación tradicional prepara a los estudiantes para los cuadrantes E y A. Algunos ejemplos de escuelas que imparten educación para dichos cuadrantes son las de Medicina, Derecho y Ortodoncia.

Resulta muy interesante que los mejores estudiantes de nuestras escuelas de Derecho y Medicina son quienes pagan más impuestos. Esto sucede porque pertenecen al cuadrante A. En lo personal, si fuera un estudiante sobresaliente, me gustaría saber qué necesito hacer para pagar menos impuestos. Estos excesivos pagos fiscales son una de las trampas del cuadrante A.

Cuando un empleado renuncia a su trabajo para abrir un negocio propio, por lo general también termina en el cuadrante A, operando un pequeño negocio demasiado especializado o de servicios: asesoría sobre computadoras o corretaje de bienes raíces, por ejemplo.

Es común que, así como el mono con el puño atrapado en el tronco del árbol, la mayoría de la gente se limita a pensar en los cuadrantes E y A.

Una persona con inteligencia financiera querría saber qué es lo que tiene que aprender para funcionar desde los cuadrantes D e I. En estos cuadrantes se mueve la gente más rica del mundo: La que gana más dinero y paga menos impuestos.

En este libro adquirirás la ventaja del ganador, ya que tendrás acceso a la información que maneja la gente de los cuadrantes D e I, y que desconocen las personas que operan desde E y A.

3. Puedes elegir entre una educación tradicional o una educación innovadora.

Mi padre pobre sólo sentía respeto por la educación tradicional; por eso creía que las calificaciones y la calidad de la escuela en que te graduaras, eran muy relevantes. Él pensaba que esos factores te podían asegurar un buen empleo.

Mi padre rico, por otro lado, respetaba la educación más innovadora. A él no le importaban las calificaciones ni el prestigio de la escuela. Lo único que le interesaba eran las habilidades que podías adquirir, quiénes eran los maestros y qué tan bien preparado estabas para el mundo real de los negocios.

Mi padre rico no valoraba los empleos bien pagados; lo que en realidad le parecía invaluable era llegar a ser empresario y crear la mayor cantidad posible de empleos bien remunerados.

Por eso, cuando aún estaba en el Cuerpo de Marina en 1973, me inscribí en cursos para recibir educación innovadora y aprender a:

1. Usar la deuda para invertir.

2. Desarrollar habilidades como vendedor (porque “ventas son igual a ingreso”).

3. Reducir la cantidad que pagaba de impuestos.

El haber tomado el camino de la educación no tradicional aquel año, me permitió conseguir la mayor ventaja de ganador en mi vida.

A la fecha todavía asisto a clases de educación innovadora porque este tipo de enseñanzas me brindan una ventaja mayor que me coloca, incluso, por encima de los perspicaces jóvenes que asistieron a escuelas caras, obtuvieron buenas calificaciones y llegaron a ser médicos, abogados y ejecutivos bien pagados.

La mayoría de los monos desconoce la diferencia entre comida y comida en una trampa, por eso cae con tanta facilidad.

Una educación financiera sólida les enseña a los estudiantes que hay tres tipos de ingreso:

1. El ingreso que se obtiene de forma ordinaria.

2. El ingreso de portafolio.

3. El ingreso pasivo.

Casi toda la gente de los cuadrantes E y A fue entrenada para trabajar a cambio de el ingreso que se obtiene de forma ordinaria. Por eso caen fácilmente en la trampa, trabajan más que los demás y pagan las mayores cantidades de impuestos.

En este libro descubrirás por qué las personas con inteligencia financiera trabajan para obtener ingresos a través de un portafolio, así como ingresos pasivos no gravables.

LA DIFERENCIA ENTRE LOS MONOS Y LOS HUMANOS

Tal vez sea cruel comparar a los seres humanos con los monos que quedaron atrapados al meter el puño en el tronco, pero estoy tratando de expresar mi idea con precisión: creo que lo verdaderamente cruel es permitir que la gente siga careciendo de educación financiera; que, por pura inocencia siga trabajando demasiado, pague impuestos y ahorre dinero a pesar de que sabe que algo anda muy mal y no tenga ni idea de qué hacer en este periodo de cambio e incertidumbre financiera.

Los humanos y los monos comparten ciertos rasgos. Por ejemplo, el mono cierra el puño y se aferra a sus frutas y nueces. El humano hace lo mismo con las ideas anticuadas.

Creo que todos conocemos las leyes de la física: dos objetos no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo. Por ejemplo, no puedes guardar dos coches en un solo cajón de estacionamiento. Sucede lo mismo con las ideas y los pensamientos.

Así como el mono tiene que aflojar el puño para liberarse, los humanos deben desechar las ideas rancias para ser libres.

En este libro encontrarás muchas nociones poco convencionales acerca del dinero y de la razón por la que los ricos siempre siguen prosperando. El objetivo principal de esta obra es brindarte estas nociones y desafiar a las viejas ideas que aún tienes; pero de ti depende tirar por la borda todo lo inservible y adoptar los nuevos conceptos del dinero.

EJEMPLOS DE IDEAS OBSOLETAS ACERCA DEL DINERO:

1. “Nunca seré rico.”

Si no reemplazas esa idea, se convertirá en tu realidad. Este libro fue escrito para modificar ese tipo de pensamiento, si decides hacerlo.

2. “Los ricos son codiciosos.”

En este libro descubrirás que para ser rico es imprescindible ser generoso. Te sorprenderá saber que, con frecuencia, las personas de los ...