Loading...

RAPA NUI

Mario Amorós  

0


Fragmento

Presentación

El pueblo rapanui exige justicia

Hace 130 años, el 9 de septiembre de 1888, los jefes rapanui, encabezados por el ariki (rey) Atamu Tekena, cedieron a Chile la soberanía sobre su isla. A cambio, el representante del Gobierno del Presidente José Manuel Balmaceda, el capitán de la Armada Policarpo Toro, les prometió respeto y protección. Pero desde el primer momento el Estado chileno incumplió aquel pacto, el denominado Acuerdo de Voluntades, y Rapa Nui se convirtió en una colonia chilena que a partir de 1895 fue arrendada al capital privado para explotarla como hacienda ovejera. La alianza entre el Estado y la Compañía, que perduró hasta 1953, condenó al pueblo rapanui a un régimen de severas restricciones y de confinamiento territorial y propició violaciones sistemáticas de los derechos humanos. Solo en 1966 el Estado chileno reconoció los derechos civiles y políticos de la comunidad isleña, pero aún hoy no le ha restituido sus tierras ancestrales, que desde 1933 están inscritas como propiedad del Fisco.

Esta historia suele ser ignorada más allá de la isla, conocida universalmente por el imponente legado arqueológico de su civilización clásica de origen polinésico, que la convierte en un verdadero museo al aire libre, y que desde 1995 es Patrimonio de la Humanidad. Precisamente, el nombre «rapanui» («la gente de la isla grande») les fue otorgado por los naturales de otros puntos de la Polinesia que compartieron con sus antepasados las penalidades de las despiadadas razias esclavistas de 1862-1863.

En 2003, la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato con los Pueblos Indígenas —creada por el Presidente Ricardo Lagos y encabezada por el exmandatario Patricio Aylwin— admitió que hasta 1966 el Estado chileno vulneró «los compromisos adquiridos en virtud del Acuerdo de Voluntades» de 1888. En primer lugar, porque despreció la autoridad de los jefes tradicionales rapanui e impuso su institucionalidad «sin contrapeso». En segundo lugar, porque ignoró el «reconocimiento de los derechos de propiedad rapanui sobre el territorio». Y, en tercer lugar, porque según remarcó de manera muy significativa: «El Estado de Chile no cumplió el Acuerdo de Voluntades en lo que respecta a garantizar el bienestar y desarrollo de los rapanui y darles debida protección, pues según han evidenciado los documentos históricos, durante 78 años los rapanui fueron objeto de

Recibe antes que nadie historias como ésta