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Noticia

  • Stephen King, maestro del terror, legendario narrador y autor superventas, número 1 de The New York Times, sorprende nuevamente a los lectores con La sangre manday los conduce a lugares intrigantes a la vez que sobrecogedores.
  • Esta colección única se compone de cuatro relatos inéditos titulados La sangre manda (impactante secuela del éxito editorial y televisivo El visitante), El teléfono del señor Harrrigan, La vida de Chuck y Rata.
  • La fiebre King no para. Hasta trece adaptaciones de las novelas del autor llegarán a la pequeña y gran pantalla en los próximos años.

Cuanto más cruenta y violenta es una noticia, más llama la atención de la gente: «la sangre manda». Así reza la máxima periodística que hará que Holly Gibney, la detective a la que Bill Hodges legó su agencia Finders Keepers, y uno de los personajes más queridos por los fans de Stephen King, se interese por la matanza en el instituto Albert Macready y acabe enganchada a las noticias. En esta ocasión, la detective deberá luchar contra lo que más teme...,y esta vez sola.

Si bien Holly, que ya apareció en la Trilogía Bill Hodges y El visitante, protagoniza su primer gran caso en solitario en el relato que da título a este volumen, tres historias más forman este libro. En El teléfono del señor Harrigan, una amistad entre dos personas de edades muy diferentes que perdura de manera más que inquietante. La vida de Chuck nos ofrece una hermosa reflexión acerca de la existencia de cada uno

 

«Hay quien pensará que dar con el libro adecuado debería ser el último de nues­tros problemas durante una pandemia, pero ¿cómo vamos a soportar si no las noches en vela? (...) Stephen King es muy buena compañía en la oscuridad.»
The New York Times 

«Las cuatro historias inéditas que compo­nen esta edición nos muestran a King, el maestro del terror, en todo su esplendor.»
Publishers Weekly 

«Disfrutamos del gran escritor de terror en estado puro en estas cuatro novelas cortas llenas de suspense y, sorprenden­temente, de pequeñas dosis de ternura.»
The Observer 

 

 

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